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Estas últimas dos semanas no he podido acercarme a mi blog y  la razón principal es que han sido semanas complicadas y exigentes en mi ámbito universitario. Mientras tanto en Venezuela Venevisión transmitió el capítulo final de Torrente, la cual fue sustituida en el horario de las 9 p.m. por ¿Vieja Yo? Estas telenovelas son polos opuestos en el eje: melodramahumor

En el lado del melodrama estaba Torrente, una telenovela que fue bastante predecible a lo largo de los meses que estuvo al aire y que tuvo carencias en el área del humor (en este sentido los personajes realizados por Gioia Arismendi y Eduardo Orozco fueron la excepción que salvó a la novela de ser insoportablemente dramática). En mi opinión los grandes alardes de Torrente fueron: 1) La producción de todas las secuencias que ocurrieron (y también de las que  simularon que ocurrieron) en la preciosa y agreste zona de la Gran Sabana venezolana. 2) La dirección general que nunca decayó. 3) Algunos miembros del elenco que supieron dimensionar a sus personajes más allá de un libreto donde prevalecían los personajes planos. 
En este último punto debo resaltar de nuevo (ya lo hice en un post previo) el trabajo de Iván Tamayo como Roque/Bayardo Santa Cruz, el antagonista. La excelencia de su trabajo fue tal que provocó uno de los pocos elementos interesantes y atípicos en una telenovela bastante típica, como lo fue Torrente: ¿Con quién se quedaría la protagonista? Esa disyuntiva no se aclaró sino hasta el capítulo final, logrando de esa manera unos altísimos números en el rating (el capítulo promedió 17.5 puntos de rating y 62.1% de share, cifras particularmente altas aún sin tener la competencia directa de RCTV por señal abierta). Y en ese capítulo final el antagonista, a punta de aceptación del público, logró que se le escribiera/incluyera un video clip de recuerdos de su historia y un cortísimo monólogo antes de las escenas finales de los protagonistas. (Ver en el siguiente video a partir de 6:33) 

Personalmente sentí que el capítulo final de la telenovela Torrente me reiteró una vez más lo importante que es tener una pregunta/nudo por resolver al final de una telenovela. Por otra parte, reconozco (a título 100% personal) que simplemente NO me creí que Ana Julia escogiera a Reinaldo sobre Roque/Bayardo. A pesar de que el libreto hizo su esfuerzo para que esa escogencia fuera creíble, yo me quedé con la sensación de que Ana Julia y Bayardo eran una pareja más creíble y con excelente química, cosa que le faltaba a la pareja Ana Julia-Reinaldo

¿Vieja Yo? llega de la reconocida pluma de Mónica Montañés. Y antes de escribir sobre ella debo aclarar que sólo he podido ver los primeros cuatro capítulos de esta novela, así que mi breve análisis tiene esa importante limitación. 
A esta telenovela la coloco hacia el extremo del humor. Es una telenovela que trae una clara tesis: la vida no tiene fecha de vencimiento para lograr nuestros sueños y la mayoría de las veces nosotros somos nuestros peores enemigos. (Ver el siguiente video del comienzo de la telenovela, en particular la secuencia de la protagonista sobre el colchón y sus parlamentos):

A mí me gustan las telenovelas con tesis. Me parece que eso les da profundidad, estructura y razón de ser, (más allá de los requerimientos comerciales del género). No puedo dejar de alabar la escenografía y puesta en escena de la tienda por departamentos que sirve como escenario principal de esta novela. Una vez más Carmelina De Jacovo demuestra su maestría con el diseño de los sets de dicha tienda. El elenco tiene el talento y presencia de buenos actores y los personajes tocan temas comunes en las telenovelas como la infidelidad  y otros cuya presencia es importantísima como la violencia doméstica. Pero, sobre todo, la novela está centrada en “la vieja esa” como todos le dicen a Margot, un personaje hecho a la medida de Mimí Lazo. La antagonista, Estefanía,  está bien delineada en el libreto: ambiciosa, inescrupulosa y sin preparación alguna para tener como rival a una mujer de la edad y características de Margot. No me gusta, sin embargo, la interpretación que hace Marjorie De Sousa, quien caricaturiza el personaje. Y al hacerlo, caricaturiza el triángulo protagónico. Algo poco deseable en una telenovela.

Y aunque sé que el humor es ingrediente fundamental de las novelas venezolanas en general y funciona como importante enzima para la digestión de temas socioculturales como los que plantea esta novela, sentí en los primeros cuatro capítulos que la telenovela sacrificaba el romance por el humor. Y el romance es un elemento que define a la telenovela como género. Viendo el cuarto capítulo de ¿Vieja yo? me hice la pregunta: ¿hay alguien que AME a alguien aquí? Seguro que sí, pero no es evidente en esos primeros cuatro capítulos, en los cuales los malentendidos se acumulan unos sobre otros como los niveles de un edificio, recordándonos a una inteligente comedia de situaciones.
Seguiré viendo.  Mónica Montañés es una de las escritoras a las que le tengo más fe por su talento, inteligencia, comprensión de los retos y oportunidades que significan el ser mujer venezolana  y porque tiene algo importante que decir. 
Será importante también ver qué dice el público, quien siempre tiene la última palabra, sobre la posición de sus preferencias en los ejes: 
melodramahumor  
romancehumor .



¿Conocen esa historia (ignoramos si verídica o pura leyenda) según la cual la reina Isabel “La Católica” durante el sitio de la ciudad de Granada juró no cambiarse de camisa mientras la ciudad no fuera conquistada? El caso es que, aunque esa no fuera la intención inicial, la anécdota es mencionada más veces en relación [...]




Todotnv es uno de mis blogs favoritos de telenovelas. Hoy apareció allí un post sobre lo fácil que es culpar a las telenovelas de ser machistas, denigrantes de la mujer, etc. Ese post, por supuesto trae a colación el eterno debate sobre si el contenido mediático refleja a la realidad o la realidad es influenciada por los contenidos mediáticos.

En América Latina, cuna de las telenovelas, también le echamos la culpa a las telenovelas de muchas cosas…aún cuando las vemos religiosamente. Pero la semana pasada el Presidente Hugo Chávez en su alocución semanal a los venezolanos decidió atacar a las telenovelas de manera singular (también atacó a la Internet), llamándolas entre otras cosas “capitalistas“: “Cuidado con las telenovelas esas capitalistas: envenenan (…) Eso tiene una intención ideológica: destruir el potencial de un niño, de una niña, de un joven, inducirlos a esa vida plástica. Y muchas veces a la violencia, a la prostitución, a la pérdida de los valores“.

Aquí el video:

El Presidente pareciera haber olvidado que el orígen de las telenovelas se puede encontrar en la literatura de folletín y que la cuna de las telenovelas es nada más y nada menos que Cuba, el país de su gran amigo Fidel Castro. También pareció olvidar en sus declaraciones que su propio canal TVES (el cual colocó en la señal que pertenecía a RCTV, la televisora que él cerró) compra y produce telenovelas.

Estos y otros argumentos fueron expresados de manera elegante y concisa por los escritores venezolanos de telenovelas al reaccionar ante la diatriba presidencial (citas tomadas el 26 de Agosto de 2008 del diario El Universal) :

Leonardo Padrón: “El presidente vuelve a incurrir en una de sus múltiples contradicciones, pues en TVes, que es el gran canal de la revolución, también transmiten telenovelas”. Telenovelas como Cosita Rica y Ciudad Bendita “han sido enteramente venezolanas. Ahí hay 400 horas de televisión que no hablaban precisamente de los nativos de Texas o de Arizona. Hablan de la gente de Caricuao o de La Bombilla de Petare y de la precariedad que signa su vida”. “Las telenovelas son entretenimiento. Cabrujas lo dijo mejor que nadie: ‘La telenovela es el SHOW del sentimiento’. Cuentan historias de amor contrariado. En mis telenovelas, yo he hablado de violencia doméstica, de maternidad precoz, de paternidad irresponsable.
¡Explícame si ahí estoy inculcando valores capitalistas!”

Pilar Romero: “Una telenovela es una historia de amor. La única única que se hizo con un sesgo editorial distinto, y no era para nada capitalista, fue POR ESTAS CALLES. Del resto, la calle del medio de una telenovela siempre es una historia de amor. Y más bien son historias moralizantes porque en ellas los buenos se premian y la maldad siempre se paga”.

Martín Hahn: “En ningún momento he pensado hacer una novela capitalista o una novela socialista. Yo sólo pienso en hacer una novela entretenida y que tenga un mensaje positivo. La lucha por mantener la familia unida, el perdón, la reconciliación y la superación personal, son los temas que a mí particularmente me gusta tocar en las telenovelas”

Benilde Avila: “No me explico de donde saca él (Chávez) eso. Debe ser que no ve las telenovelas. Es una contradicción decir que las telenovelas envenenan puesto que TVes, siendo una televisora social, las produce y las transmite”.

Personalmente, estoy algo extrañada de que el Presidente Chávez haya decidido atacar a las telenovelas. Hasta ahora él había demostrado ser una persona muy astuta en su comunicación con el pueblo venezolano, respetando siempre los rituales y gustos venezolanos en cuanto al consumo de la cultura popular y aprovechándose de su conocimiento de todos ellos para muchas veces manipular a la población. Atacar a las telenovelas con argumentos vacíos en un país donde la mayoría consume casi el mismo número de telenovelas que comidas diarias me parece tonto y equivocado.

Es mucho lo que se le puede criticar a las telenovelas, pero también se pueden decir muchas cosas positivas sobre ellas. Y nunca vamos a saber si Hugo Chávez hubiera llegado a la presidencia de no haber existido una telenovela llamada Por Estas Calles.



El otro día, en estas páginas una de las defensoras de la telenovela “Pasión” nos explicaba un elemento que, mucho más allá del atractivo físico de su protagonista, hacía de Ricardo de Salamanca, a su juicio, un personaje tan especial. Aunque no recordamos las palabras exáctas, más o menos venía a decir que en “Pasión” [...]



En mi reciente viaje a Venezuela trat?? de tomarle el pulso a la industria de la telenovela de mi pa??s. Para ello realic?? varias entrevistas con personas relacionadas con las telenovelas tanto de RCTV como de Venevisi??n y tuve la oportunidad de visitar el set de la telenovela Torrente. Todav??a estoy digiriendo y analizando mis notas de campo y las conversaciones que tuve. En este post comento s??lo un aspecto que me parece interesante y que es sobre un contraste que observ?? entre dos novelas de Venevisi??n:…




En mi reciente viaje a Venezuela traté de tomarle el pulso a la industria de la telenovela de mi país. Para ello realicé varias entrevistas con personas relacionadas con las telenovelas tanto de RCTV como de Venevisión y tuve la oportunidad de visitar el set de la telenovela Torrente.  Todavía estoy digiriendo y analizando mis notas de campo y las conversaciones que tuve. En este post comento sólo un aspecto que me parece interesante y que es sobre un contraste que observé entre dos novelas de Venevisión: Torrente, actualmente al aire, y Vieja Yo?, la cual está en producción y pautada para salir al aire pronto.

En el set de Torrente encontré un grupo de actores casi todos jovenes y al director Claudio Callao trabajando con un texto generalmente predecible, a veces contradictorio y con un tono definitivamente melodramático. Y es que en su afán de producir telenovelas que se vendan en el exterior, Venevisión nos ofrece en Torrente un catálogo de cuentos que ya nos sabemos de memoria, pero con un nivel de producción muy superior al libro. Sentí admiración por el director Callao y su lucha por hacer una puesta en escena que tenga el realismo y el impacto que el libreto no tiene. También me impresionaron algunos actores que a medida que han pasado las semanas, han trabajado su personaje con mística y dedicación, yendo mucho más allá del esbozo desdibujado que encuentran en las 40 páginas diarias que constituyen cada capítulo escrito. Y yo no puedo dejar de preguntarme: ¿Cuál es la tesis de Torrente? ¿Tiene una tesis? ¿Qué quieren decir sus escritoras?

La experiencia contraste fue mi conversación con la escritora Mónica Montañés sobre su nueva telenovela La Vieja Esa (título que Venevisión decidió desechar en favor de Vieja Yo?). Esta escritora tiene muy clara la tesis que expondrá en el cuento que nos va a echar. No es simplemente, como muchas veces el público cree, que una escritora o  escritor dice “ahora voy a escribir una novela en la que una mujer se va a enamorar de un hombre menor que ella”. No. Cuando un escritor o escritora tiene una tesis, tiene algo que decir y eso le da sustento y consistencia a la historia, y dibuja a los personajes claramente. (Algo que los buenos actores agradecen y disfrutan). Es cuando hay una tesis donde como público encontramos que en medio del sueño que es toda telenovela, hay una verdad que nos enrostra y con la cual nos enganchamos. Y he ahí la diferencia entre novelas como Torrente y las que son conceptualizadas como Vieja Yo?

Algunos me dirán que Torrente tendrá más chance en el mercado internacional que Vieja Yo? Habrá que esperar y ver. Pero si ese llega a ser el caso, algunos lo leerán como un indicativo de que el mercado internacional sólo está interesado en la misma historia una y otra vez. Personalmente no lo creo. Sí creo que hay intereses que sólo empujan la misma historia una y otra vez. Eso es distinto.
 




En otras oportunidades he escrito sobre cómo la prensa de farándula y los foros se retroalimentan, haciéndose eco los unos de los otros, aún sin validar la información que está siendo repetida. En otras palabras, perpetuando información falsa o sin confirmar. También he escrito sobre la problemática tendencia de la prensa a especular sin confirmar la noticia con la fuente.

Hoy me llama la atención un caso que es particularmente ilustrativo. Una participante del Foro TVVI escribe con cierta frecuencia posts donde lista el “elenco confirmado” de tal o cual telenovela. La forista, de cuya dedicación no dudo, tiene fuentes dentro de RCTV. Sin embargo, sus listas están basadas en importante grado en su lectura de la prensa de espectáculos. Por lo tanto, frecuentemente estas listas tienen errores y omisiones, producto de las especulaciones de una prensa que no distingue el hecho confirmado de la suposición sin base (o sobre bases endebles).

Esto no tiene nada de particular, viniendo de una participante de un foro en Internet en el cual los foristas manejan un cierto nivel de especulación. El problema está cuando ocurre la transmisión de desinformación inversa, de foro a prensa, como ocurrió hoy entre el Foro TVVI y el prestigioso diario El Universal de Venezuela, el cual repite exactamente el post de la forista , en el cual están equivocados desde el título de la telenovela en cuestión hasta la inclusión de tres de los actores listados. Esto no puede ser. El periodismo de espectáculos para ser respetado y respetable tiene que ser mejor que ésto.

Habrá lectores que al leer este post me digan: ¿Y qué tiene de malo que suceda ésto? Personalmente pienso que el periodismo es una labor clave para la formación social ya que define la versión de la realidad que manejamos como sociedad. El mundo del espectáculo, en particular el de la telenovela, se maneja bajo unos niveles muy altos de especulación y desinformación. Esto deforma la percepción del público de manera importante e injusta y explica las enormes diferencias que he observado a lo largo de los años entre la percepción del público de lo que sucede detrás de las cámaras y la realidad.



Aunque es difícil no repetirse los teleespectadores creemos que están algo saturados en que las productoras de telenovelas decidan hacer refritos, adapten formatos o que telenovelas que aparecen como originales lleven tantos guiños y copias de otras telenovelas que te cuesta creer que sea original.
Alguien puede pensar que es difícil ser original, aunque si [...]



Aunque es difícil no repetirse los teleespectadores creemos que están algo saturados en que las productoras de telenovelas decidan hacer refritos, adapten formatos o que telenovelas que aparecen como originales lleven tantos guiños y copias de otras telenovelas que te cuesta creer que sea original.
Alguien puede pensar que es difícil ser original, aunque si [...]



Un año después:
  • Todavía no nos hemos podido sacudir el luto. 
  • Seguimos con un ojo cerrado. Nos lo cerraron de un puñetazo. 
  • Perdimos el mecanismo de competencia dentro de la televisión abierta en Venezuela, elemento esencial para la evolución de la pantalla.
  • A TVES, nadie la ve.
  • Los actores, productores, directores y técnicos vieron disminuidas sus fuentes de trabajo.
  • Los escritores de RCTV están adaptando clásicos o telenovelas escritas por otros.
  • Los escritores de Venevisión están siendo dirigidos a escribir no para los venezolanos, sino para un mercado “universal”, cuyas preferencias se supone que son las telenovelas miameras, las de Televisa y las de Telemundo. 
  • Telefutura puede opinar sobre la composición de los elencos en RCTV y luego mover a horarios humillantes esas producciones sobre las cuales opinó.
  • Los actores han visto cómo la política ha invadido sus pocas fuentes de trabajo.
  • En una versión moderna de una cacería de brujas, algunos venezolanos decidieron juzgar a los artistas y creadores no por su talento, sino por el lugar en el que trabajan.
  • No ha sanado el tajo que nos arrancaron en la libertad de expresión, en nuestro control remoto y en nuestra venezolanidad.

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